Proyecto
UltraHélike necesitaba una identidad capaz de transmitir esfuerzo, distancia y territorio sin caer en los códigos habituales de una carrera de ultradistancia. La marca parte de una idea muy física: una prueba dura, exigente y con una fuerte conexión con Elche, su entorno y la comunidad que la hace posible.
El logotipo trabaja desde esa tensión. Una presencia compacta, directa y con carácter, pensada para convivir con la energía de una ultra, pero también con una dimensión más humana y local. La marca no debía parecer una carrera más, sino una imagen reconocible para una prueba con personalidad propia.
La identidad busca sentirse deportiva, intensa y cercana al terreno. Una marca preparada para moverse entre ciudad, montaña, playa, participantes, voluntarios y público, manteniendo siempre una lectura clara y contundente.
ULTRAHÉLIKE
Elche – Alicante
Desarrollo de marca / Identidad visual /
Logotipo / Diseño de soportes
Fotografía: Pablo Cid
@_pablocid
Un sistema visual para vivir la carrera
La identidad de UltraHélike no se queda en el logotipo. A partir de la marca se construye un sistema visual con color, tipografía, recursos gráficos y composiciones pensadas para funcionar en soportes muy distintos.
El objetivo era que cada aplicación mantuviese fuerza sin parecer una pieza aislada. Camisetas, medallas, pantallas, banderolas o material del corredor debían formar parte del mismo universo, pero sin repetirse de forma mecánica.
La gráfica busca ese equilibrio entre deporte, territorio y carácter. Una identidad reconocible, directa y con energía suficiente para acompañar una prueba exigente sin caer en una imagen genérica de carrera.
Una marca con presencia propia
Además del sistema gráfico, se trabajó la forma en la que la marca se cuenta y se mantiene presente fuera del diseño puro. Redes sociales, mensajes, composiciones, fotografía y piezas de campaña tenían que construir una comunicación reconocible.
Aquí el trabajo consistía en dar continuidad al universo visual sin forzarlo. Que una imagen, un texto o una pieza digital pudieran sentirse parte de UltraHélike sin depender siempre del logotipo.
La dirección visual ayudó a ordenar todo ese lenguaje para que la marca tuviera una voz más clara: deportiva, cercana, exigente y con carácter. Una comunicación pensada para activar comunidad y dejar una identidad reconocible más allá del día de la carrera.