Proyecto
SLYCE Project Spin explora la construcción de una marca de ropa entendida casi como un entorno social. Más que una colección, plantea un universo vinculado al club selecto, al deporte como gesto estético y a una idea de pertenencia marcada por la actitud, el ritmo y la imagen. Desde ahí, la identidad se desarrolla con un enfoque sobrio y controlado, trabajando una presencia visual que combina refinamiento, nostalgia deportiva y una lectura contemporánea de lo exclusivo.
SLYCE Project Spin
Mallorca – España
Dirección / Diseño /
Branding / Logotipo /
Fotografía / Web
Una marca con carácter de club deportivo
El logotipo se construye desde una estética deportiva, técnica y directa, con una presencia más cercana al archivo visual de los clubes, torneos y marcas de tenis de los años ochenta que al lenguaje limpio del deporte actual.
La palabra SLYCE trabaja con formas anchas, compactas y ligeramente agresivas, buscando velocidad, golpeo y tensión visual. La “Y” funciona como punto de ruptura dentro del conjunto, aportando una lectura más propia y reconocible sin perder legibilidad.
El descriptor “Project Spin” aparece como una capa secundaria, casi como una anotación técnica dentro del sistema. Su función es completar la identidad sin competir con la marca principal, reforzando la idea de proyecto, precisión y cultura de pista.
Una estética de club clásico adaptada a una marca que tenía que sentirse actual
La dirección visual de SLYCE busca alejarse del tenis más pulido, blanco y perfecto. La marca se mueve entre pistas verdes, luz más baja, texturas, mobiliario clásico y esa sensación de club privado con mucho carácter.
La referencia está cerca de los clubes de tenis de los ochenta, pero llevada a una marca actual. No se trataba de hacer una recreación antigua, sino de coger ese ambiente y usarlo para construir una estética propia: más sobria, más editorial y menos evidente que una campaña deportiva convencional.
La web continúa esa misma idea, composiciones limpias e imágenes que funcionan casi como escenas. El objetivo era que SLYCE no pareciese una tienda de ropa más, sino una marca con un universo reconocible desde el primer momento.